Cuando Batman visitó Rosario
Finalmente
ocurrió. La ayuda que Rosario tanto necesitaba. Aquel día, una multitud se
congregó en Oroño al fondo para recibir a Batman. El bati móvil apareció por la
autopista tirando humo por todos lados, con un ruido intenso que incluso dicen
que sobrepasó los sonidos de los traga monedas del casino. Allí, en medio de la
gente, un escenario improvisado con micrófonos de todas las cadenas nacionales
e internacionales esperaban al encapuchado, junto con el gobernador y el
intendente. El hombre bajó del imponente vehículo rodeado de una nube de
murciélagos y recibió la ovación de toda la ciudad. Tomó la palabra el
gobernador:
-Queremos
agradecerle profundamente al compañero Bruce...-
-Shhhh... ¡boludo!
- interrumpió el enmascarado al ver como decenas de años de identidad oculta se
iban por la borda en un segundo.
-Perdón.
Agradecemos profundamente a Batman aquí presente por venir a colaborar con el
problema que azota a la ciudad de Rosario-
Batman,
entonces tomó la palabra, no sin antes esquivar una camiseta de Newell's que le
habían tirado para que firmara.
-Seré escueto.
He mantenido el orden de Ciudad Gótica durante años. He combatido a los
criminales más peligrosos del mundo. Rosario estará en orden - saludó
brevemente con la mano, se sacó una foto con los políticos de turno, se subió
al bati móvil y se fue entre aplausos.
Los medios se
hicieron eco de la noticia. Por ejemplo el portal local RosarioPlus publicó en Twitter:
"Bienvenide amigue murcielague" (acompañado de un emoji de dicho
animal). En tanto el diario La Nación, sacó un artículo interesante:
"Batman en Argentina. 10 maneras de matar un murciélago en su casa".
Crónica metió placa roja: "Menos mal que no fue Gatubela, los rosarinos se
la iban a comer". Clarín tituló: "el insólito caso del millonario que
lo dejó todo para ayudar a los pobres". El título de TN fue quizás el más
desconcertante, aunque no por ello menos atractivo: "Batman en rosario ¿Es
Cristina la Hiedra Venenosa?".
El hombre buscó
instalar una bati cueva exprés, y no encontró mejor lugar que la parte más alta
del teatro El Círculo. Allí, no sólo se mantendría lejos de los malhechores, si
no que se ahorraría el trabajo de tener que llevar murciélagos extranjeros.
Además, podría ver gratis algunas óperas.
Esa misma
noche, salió en su bati móvil a recorrer la ciudad, su primera experiencia no
fue del todo buena: arrancó por Pichincha, viniendo por Catamarca, en la
esquina de Alvear y teniendo paso el superhéroe, casi choca con un taxista que
no frenó. Se detuvieron unos metros adelante, se bajaron:
-¡¿Qué haces,
pelotudo?!- gritó el taxista.
-Disculpe,
ciudadano, pero el paso lo tenía yo, además...no sé si me ve bien... pero yo
soy Batman.
-Que carajo me
importa a mí si sos Batman, Superman o El Chapulín Colorado. Me llegas a tocar
el coche y te bajo todos los dientes-
-Señor...
repito, soy Batman ¿usted de verdad quiere luchar conmigo? -
-Ahora vas a
ver, murcielaguito- dijo el taxista mientras sacaba una barreta del asiento
trasero de su vehículo. Batman, en tanto, decidió subir al bati móvil y evitar
arrancar con el pie izquierdo golpeando a un ciudadano que quizás había tenido
un mal día.
A las pocas
cuadras, el enmascarado fue detenido por un control de alcoholemia. Sorprendido
y sin entender demasiado que sucedía, conversó con los agentes de turno:
-Carnet,
tarjeta verde y seguro por favor-
-Disculpe
agente... soy Batman...-
-Yo soy
Osvaldo. Carnet, tarjeta verde y seguro-
-Es que no le
puedo revelar mi identidad, sepa comprender, debo combatir el crimen de forma
oculta-
-Y yo entonces
debo remitirle el auto al corralón... salvo que...-
-¿Por qué no
completa la frase, agente?- preguntó el incrédulo héroe.
-Usted me
entiende... con dos mil estaríamos bien-
-Déjeme ver si
comprendo bien ¿usted cree que yo estoy en falta y que no debería poder manejar,
pero a cambio me pide dinero para dejarme hacerlo? -
-No la haga más
larga, varón. Pague y siga. Ah, y además usted viene de afuera, en dólares por
favor-
Batman, una vez
más, decidió cortar por lo sano y evitar el conflicto. Le dio al hombre lo que
pedía y siguió con su, hasta ahora inútil, patrulla.
A las pocas
cuadras, Catamarca y Francia, Batman no vio un pozo mal señalizado de Aguas
Provinciales que se encontraba allí desde el año 2017 y dejó medio bati móvil
adentro. Entre que llegó la grúa y lo pudieron cargar, se le hizo de día. La
ciudad amaneció con un muerto por robo, dos por balaceras y cuatro locales
gastronómicos amenazados. El encapuchado se llenó de impotencia por no poder
evitar todo aquello. Además, el mecánico le pasó 10000 dólares de presupuesto
para arreglar todo el tren delantero del bati móvil: "Hay que pedir todos
los repuestos a Ciudad Gótica, vale una fortuna. Es eso o te pongo todo chino y
capaz te dura dos días" fue su justificación.
Al día
siguiente, Batman comenzó a redimirse: a las tres de la tarde, en San Luis y
Entre Ríos, pleno centro rosarino, un motochorro le arrebató la cartera a una
señora que por allí pasaba. Batman, que estaba apostado en la terraza de la
mercería de la esquina, saltó sobre el ladrón y lo redujo. Se llenó de aplausos
y siguió. A las pocas cuadras, detuvo a dos mecheras que se llevaban 17 jeans
de Pola Nola. Más adelante defendió a un hombre de un trapito que intentaba
rayarle el auto si este no le daba dinero a cambio de "cuidárselo".
Minutos después, impidió un asalto al McDonald de San Martín y Córdoba, cuatro
hombres armados con cuchillos intentaban llevarse la recaudación del día, ante
el terror de los comensales, incluyendo al comisario de la segunda, que allí se
encontraba casualmente comiendo una Big Mac.
Esa noche,
Batman volvió a su bati cueva, exhausto, habiendo contabilizado un total de 153
posibles crímenes evitados. No obstante, al otro día, el diario La Capital
tituló: "Tres muertos en barrio Tablada por enfrentamiento entre bandas ¿Dónde
está Batman?"
El enmascarado
supo entonces que para poner en orden la ciudad, debía atacar a las bandas
narco criminales. Y así lo hizo, uno a uno los fue cazando y llevando ante la
justicia. En cuestión de cinco días, metió presos a 250 tipos. Sin embargo, al
sexto día, se empezó a encontrar con criminales que ya había derrotado hacía
algunas horas. Desorientado y asombrado, decidió ir a hablar con un juez
importante de la provincia, ante la inquietud de Batman, el magistrado
respondió "estoy atado de pies y manos". El superhéroe supo entonces
que su lucha debía ir aún más lejos: comenzó a desenmascarar públicamente a
todos los policías y jueces que eran cómplices de los delitos. Pero claro ¿ante
quién respondían ellos?
Batman empezó a
sufrir un hostigamiento atroz: le quemaron el bati móvil (que no había quedado
bien arreglado), le dejaron murciélagos muertos en la puerta del teatro. Le
mandaron un sobre con la foto de Robin y una bala. Luego pasaron a la acción
física: lo tirotearon en cada esquina de la ciudad, lo golpearon entre decenas
de sujetos y hasta lo tiraron atado al Paraná. El encapotado supo entonces que
ya nada podía hacer, se sintió superado y decidió marcharse.
Al volver a
Ciudad Gótica, lo esperaban El Guasón, El Pingüino, Dos Caras, Capitán Frío,
Harley Queen y El Espantapájaros. Batman los abrazó fuerte y les dijo:
"los extrañé, nunca más me voy de Ciudad Gótica".

Me parecio barbaro este cuento lastima que no nos deja ni la minima duda de lo imposible que se volvio vivir en rosario de lo imposible de creer que alguien quiera hacer algo por nuestra seguridad esto se convirtio en una ciudad sin ley
ResponderBorrarLamentablemente si. Intenté lograr reirnos un poco de nosotros, descomprimir. El absurdo como forma de retratar una realidad. Gracias!
ResponderBorrarBuenísimo este cuento!Imaginación,ironía y y sagacidad para describir la realidad que nos agobia.
ResponderBorrarMuchas gracias! Sería genial que fuera absurdo, sin embargo, lo que asusta es lo cerca que está cualquier ficción de la realidad.
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